Justo esta semana me toca escribir sobre dos de los más grandes visionarios de los últimos 50 años: Andy Warhol y Steve Jobs. Los dos reinterpretaron y revolucionaron la industria musical al romper los paradigmas de cómo presentar y comercializar la música. Si bien ambos tienen en común que aparecieron en momentos donde se necesitaba un revulsivo, las diferencias en lo que cada uno aportó son claras. De entrada, Warhol tenia detrás un bagaje artístico, por lo que se centró en la producción de artistas como productos. Jobs fue más allá, convenció a la industria que estaban haciendo mal las cosas y se erigió como el auténtico salvador de la música, en tiempos dónde las descargas ilegales eran el dolor de cabeza de las discográficas.

La relación de Steve Jobs con la música es inherente, desde que presentó iTunes se concentró en llevar la música de manera innovadora a todo el mundo. No es un secreto el gran impacto que artistas como Bob Dylan y The Beatles marcaron en él y en su forma de ser. Así como John Lennon, Jobs era un perfeccionista puro, se fijaba en el más mínimo detalle antes de sacar un producto. Su amor por la música hizo que siempre se pusiera en los zapatos de la gente, de la usabilidad y en las diferentes experiencias en las que podíamos consumirla. Después de la presentación del iPod en 2001 todo cambió, y a partir de ese momento, hemos visto una relación estrecha y afectuosa de la música y la tecnología.

Siempre estuvo muy consciente de que no fue el primero en explotar el mercado de la música como tal, pero fue de los pocos que sí supo hacerlo. Eran tiempos donde Napster y las descargas ilegales eran primera plana de todos los espacios noticiosos. Junto con su equipo, creó iTunes para que pudiéramos quemar nuestra música en CD’s, organizar listas de acuerdo a nuestros gustos y hacer fácil la reproducción de archivos en nuestras computadoras. Pero el CD ya era viejo, por lo que creó el iPod, el producto estrella de la década pasada. Eran tiempos donde la gente empezaba a demandar portabilidad y se encargo que la experiencia fuera sencilla y placentera. El iPod es un producto que definirá al siglo 21. ¿Su intención? Consolidar un hub de entretenimiento digital en sus equipos para vender más Macs. Después, se encargó de unir a las discográficas para poner su catálogo en la tienda de iTunes y vender la música. Ellos esperaban vender 1 millón de canciones en 6 meses y lo consiguieron en tan sólo 6 días. De ahí pasamos a las campañas de marketing del iPod, su relación con U2, el iPhone, la app store, las nuevas Macs, el iPad. Apple dejó de ser una empresa de computadoras y gracias a la música logró consolidarse como una de las más importantes del mundo.

De no haber sido por el cáncer, Steve Jobs estaría cumpliendo 57 años el día de hoy y muy probablemente estaríamos hablando con más emoción del iPad 3 o de todos los rumores que rondan los pasillos de Cupertino. Todas estas palabras no reflejan enteramente lo que hizo Steve Jobs por la industria y creo que la mejor forma de rendirle tributo es con la música misma. Con ustedes, un playlist para celebrar lo que sería su cumpleaños: 57 canciones para homenajearlo.

Nota: No esperen encontrar las canciones que estaban en su iPod (creo que no compartimos gustos), ni aquellos playlists baratos que hacen referencia a canciones que tienen que ver con la tecnología. Si hubiera tenido la oportunidad de conocerlo, estoy seguro que varias de esas canciones se las hubiera propuesto para sus famosas campañas del iPod.